SINUO es el aceite que elaboramos en casa.
Durante años fue el que reservábamos.
El que compartíamos con familia y amigos.
El que abríamos en los momentos especiales.
Sin cambiar su esencia. Sin convertirlo en algo distinto de lo que es.
VIVIMOS ENTRE EL MAR Y LA MONTAÑA, AL SUR DE CATALUÑA.
La luz del Mediterráneo no es la misma por la mañana que al atardecer.
El viento cambia. La temperatura desciende cuando el sol desaparece.
Este paisaje nos ha enseñado a observar.
No forzamos el campo. Nos adaptamos a él.
La tierra dibuja curvas, pendientes e irregularidades.
Y nosotros las aceptamos.
Esa es su belleza.
No buscamos uniformidad.
No buscamos una simetría artificial.
Buscamos autenticidad.
Cuando lo abrimos en la mesa, compartimos mucho más que aceite.
Compartimos una manera de mirar la tierra.
ya formas parte de este universo.